Tuesday, January 24, 2017

Israel announces construction of 2,500 new homes following Obama's hand over / Israel anuncia la construcción de 2.500 nuevas casas tras la marcha de Obama


(SPA)
El gobierno de Netanyahu aprovecha la llegada de Trump para anunciar la construcción en Cisjordania "tras la parálisis bajo Obama"El 'efecto Trump' irrumpe en el conflicto entre israelíes y palestinos
(ENG)
Netanyahu's government takes advantage of Trump's arrival to announce construction in the West Bank "after the paralysis under Obama" The 'Trump effect' bursts into the Israeli-Palestinian conflict


(SPA)
El gobierno de Netanyahu aprovecha la llegada de Trump para anunciar la construcción en Cisjordania "tras la parálisis bajo Obama"El 'efecto Trump' irrumpe en el conflicto entre israelíes y palestinos

Cada vez más acorralado por las investigaciones policiales sobre cuatro casos de supuesta corrupción y atacado por el ala más derechista de su Gobierno que le exige "aprovechar la era Trump para retirar su apoyo a la creación de un Estado palestino", el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu ha anunciado hoy la construcción de 2500 casas en los principales bloques de asentamientos de Cisjordania.

En su reacción de condena, el liderazgo palestino define el anuncio como "provocación", avisa que tendrá "consecuencias" y pide la actuación de la comunidad internacional recordando que hace un mes votó en la ONU la resolución 2334 contra las colonias en el territorio ocupado en la guerra del 67.

El Consejo de Asentamientos (YESHA) denuncia, por su parte que el anuncio "es insuficiente y un acto de marketing" al considerar que "como en el pasado la mayoría de casas no será construidas sino se quedarán en el papel".

En cualquier caso, la medida pactada entre Netanyahu y el ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, no hubiera sido posible si el inquilino de la Casa Blanca hoy sería aún Barack Obama y no Donald Trump. El nuevo presidente estadounidense quizá no cumpla a corto plazo su promesa de trasladar la embajada a la disputada Jerusalén pero en lo que respecta a las colonias judías no se opone como su antecesor que en una de sus últimas decisiones permitió la aprobación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU al no ejercer su derecho a veto.

"La construcción responde a las necesidades de vivienda y garantiza la continuidad de la vida rutinaria en Judea y Samaria (Cisjordania)", ha comunicado el ministerio de Defensa en alusión al crecimiento demográfico de una población que ya supera los 400.000 habitantes.

"Volvemos a la vida normal en Judea y Samaria", ha declarado Lieberman aludiendo a lo que en la coalición del Gobierno se solía denunciar como "parálisis de la construcción en las comunidad judías bajo la era Obama".

Lieberman ha revelado que el minigabinete israelí de seguridad tiene previsto aprobar un proyecto para la construcción de una gran zona industrial para los palestinos cerca de la aldea de Tarkumia. "Será una de las zonas industriales más grandes en la que planeamos establecer infraestructura de almacenamiento de combustible, junto con otros elementos", apuntó.

"Nosotros construimos y seguiremos construyendo", ha afirmado Netanyahu en uno de los momentos de mayor presión desde que volvió al poder en el 2009. No sólo por las últimas informaciones según las cuales toma fuerza la posibilidad de que sea llevado a los tribunales en un caso de numerosos y valiosos regalos recibidos sino porque el ministro y gran rival en la derecha más nacionalista, Naftali Bennett le exigió ayer que "no desaproveche la histórica oportunidad creada con la llegada de Trump para acabar con la idea de un Estado terrorista palestino en el corazón de Israel".

"No es el tiempo de dictados, improvisaciones y sorpresas. Es tiempo de una diplomacia responsable", le respondió Netanyahu aludiendo la importancia de coordinar posiciones con Trump con el que se reunirá en Washington en unas semanas.

El anuncio de este martes no es ninguna sorpresa ya que Netanyahu lo insinuó el pasado domingo cuando ordenó aplazar la votación en el Gobierno sobre el proyecto de ley de anexión de Maale Adumim, en las afueras de Jerusalén y más allá de la Linea Verde.

Es posible que Netanyahu se hubiera comprometido ante Bennett al anuncio de 2500 nuevas casas en compensación por el aplazamiento de esa votación y la parálisis del proyecto de ley para legalizar enclaves ilegales en Cisjordania que nació debido a la evacuación de Amona, prevista en pocos días.

"El previsible anuncio tiene como objetivo desviar la atención de sus casos de corrupción. El precio de su spin mediático lo pagarán los ciudadanos de Israel", ha reaccionado el movimiento "Paz Ahora" que, como Obama, sostiene que "la continuación de la colonización impedirá la solución de dos Estados y llevará a un Estado binacional en la que Israel deberá decidir si es un Estado democrático o judío".

Reacción palestina

Mientras la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) exige una respuesta de la comunidad internacional, el portavoz de la presidencia de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Nabil Abu Rudeina, ha condenado lo que llama "desafío a la comunidad internacional que reforzará a los extremistas y el terrorismo".

"Una vez más, el Gobierno israelí ha demostrado que está más comprometido a robar tierra y la colonización que a la solución de dos Estados", denuncia la palestina Hanan Ashrawi (OLP) mencionando además la decisión este domingo del Ayuntamiento de Jerusalén de aprobar los permisos para la construcción de más de 550 casas en la parte oriental de la ciudad.

El liderazgo palestino y la comunidad internacional consideran como "ilegales" todos los asentamientos construidos en el territorio ocupado en la guerra del 67 señalando que son un obstáculo para la paz y la creación de un Estado palestino. Israel, por su parte, señala que no son territorios ocupados ya que fueron arrebatados a Jordania que no los reclama. También niega que sean un obstáculo para la paz al evocar los atentados terroristas entre el 48 y el 67 cuando aún no había levantado una colonia.

De Obama a Trump

Lo que está claro es que el Gobierno israelí no llora la marcha de Obama. Pese a que el ex presidente estadounidense firmó una asistencia militar sin precedentes a Israel, Netanyahu acabó atacándole de forma contundente debido a la resolución de la ONU contra los asentamientos. Además, la prensa israelí se hace eco hoy de que en sus últimas horas en el cargo, Obama ordenó la transferencia de 221 millones de dólares a la ANP.

El liderazgo palestino se siente como uno de los grandes perdedores con la llegada de Trump. El rais Abu Mazen intenta llegar a él a través del presidente ruso Vladimir Putin para que en primer lugar no traslade la embajada a Jerusalén. Según las facciones palestinas, sería "una provocación" e incluso "una declaración de guerra contra los palestinos y el Islam".

En Israel, esperan a ver qué hace Trump aunque en cualquier caso señalan que el traslado no sería en la parte oriental donde los palestinos desean declarar su capital sino en la parte occidental."Queremos que las relaciones bilaterales, basadas en intereses y valores compartidos, vuelvan a ser tan cercanas e íntimas como en el pasado", afirma hoy el gabinete de Trump al diario Israel Hayom.

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(ENG)
Netanyahu's government takes advantage of Trump's arrival to announce construction in the West Bank "after the paralysis under Obama" The 'Trump effect' bursts into the Israeli-Palestinian conflict

Increasingly cornered by police investigations into four cases of alleged corruption and attacked by the rightist wing of his government demanding that he "take advantage of the Trump era to withdraw its support for the creation of a Palestinian state," the Israeli prime minister, Benjamin Netanyahu today announced the construction of 2500 homes in major settlement blocs in the West Bank.

In its condemnation, the Palestinian leadership defines the announcement as "provocation", warns that it will have "consequences" and calls for the action of the international community recalling that a month ago voted in the UN resolution 2334 against colonies in occupied territory In the war of 67.

The Settlement Council (YESHA) denounces, for its part, that the advertisement "is insufficient and a marketing act" when considering that "as in the past most houses will not be built but will remain on paper."

In any case, the measure agreed between Netanyahu and Defense Minister Avigdor Lieberman would not have been possible if the White House tenant would still be Barack Obama and not Donald Trump. The new American president may not meet his promise to move the embassy to disputed Jerusalem in the short term, but as far as the Jewish settlements are concerned, he does not oppose his predecessor, who, in one of his last decisions, approved the Council resolution UN Security Council by not exercising its right to veto.

"The construction responds to the housing needs and guarantees the continuity of routine life in Judea and Samaria," said the Ministry of Defense in reference to the population growth of a population that already exceeds 400,000 inhabitants.

"We return to normal life in Judea and Samaria," Lieberman said, referring to what in the government coalition was often denounced as "paralysis of construction in Jewish communities under the Obama era."

Lieberman has revealed that the Israeli security minigram is planning to approve a project for the construction of a large industrial area for Palestinians near the village of Tarkumia. "It will be one of the largest industrial sites in which we plan to establish fuel storage infrastructure along with other elements," he said.

"We build and we will continue to build," Netanyahu said in one of the most pressing moments since returning to power in 2009. Not only because of the latest information according to which the possibility of being brought to court in a In the case of numerous and valuable gifts received but because the minister and great rival in the most nationalist right, Naftali Bennett demanded yesterday that he "not miss the historic opportunity created with the arrival of Trump to end the idea of ​​a Palestinian terrorist state in the Heart of Israel ".

"It's not time for dictates, improvisations, and surprises. It's time for responsible diplomacy," Netanyahu said, referring to the importance of coordinating positions with Trump with which he will meet in Washington in a few weeks.

Tuesday's announcement comes as no surprise as Netanyahu hinted last Sunday when he ordered a postponement of the government vote on Maale Adumim's annexation bill outside Jerusalem and beyond the Green Line.

It is possible Netanyahu would have pledged to Bennett to announce 2,500 new homes in compensation for the postponement of that vote and the paralysis of the bill to legalize illegal enclaves in the West Bank that was born due to the evacuation of Amona, expected in a few days.

"The predicted announcement is aimed at divert attention from their corruption cases. The price of their media spin will be paid by the citizens of Israel," said the Peace Now movement, which, like Obama, argues that " Colonization will prevent the solution of two states and will lead to a binational state in which Israel must decide whether it is a democratic or Jewish state.

Palestinian reaction

While the Palestine Liberation Organization (PLO) demands a response from the international community, Palestinian National Authority (PNA) presidency spokesman Nabil Abu Rudeina has condemned what he calls "a challenge to the international community that will strengthen Extremists and terrorism. "

"Once again, the Israeli government has shown that it is more committed to stealing land and colonization than to the two-state solution," said Palestinian Hanan Ashrawi (PLO), referring to the decision of the Jerusalem City Council on Sunday to approve Permits for the construction of more than 550 houses in the eastern part of the city.

The Palestinian leadership and the international community consider as "illegal" all the settlements built in the territory occupied in the 1967 war, pointing out that they are an obstacle to peace and the creation of a Palestinian state. Israel, for its part, points out that they are not occupied territories since they were snatched from Jordan that does not claim them. He also denies that they are an obstacle to peace by evoking terrorist attacks between 48 and 67 when he had not yet erected a colony.

From Obama to Trump

What is clear is that the Israeli government does not mourn Obama's march. Although the former US president signed unprecedented military assistance to Israel, Netanyahu ended up assaulting him because of the UN resolution against settlements. In addition, the Israeli press today echoes that in his last hours in office, Obama ordered the transfer of 221 million dollars to the ANP.

The Palestinian leadership feels like one of the big losers with the arrival of Trump. The rais Abu Mazen tries to reach him through the Russian president Vladimir Putin so that in the first place does not move the embassy to Jerusalem. According to Palestinian factions, it would be "a provocation" and even "a declaration of war against Palestinians and Islam."

In Israel, they wait to see what Trump does, although in any case they point out that the transfer would not be in the eastern part where Palestinians want to declare their capital but in the western part. "We want bilateral relations, based on shared interests and values, Return to being as close and intimate as in the past, "Trump's cabinet told the Israel Today newspaper.